Tuppers para llevar al trabajo

La trayectoria profesional moderna con helen tupper y sarah ellis

El tupper es nuestro amigo. Ya hemos vuelto a la rutina y qué mejor que cuidarnos, y llevarnos ese tupper con comida casera a la universidad o al trabajo. No es extraño ver a los grandes culturistas hacer unas comidas para llevar, pero para la gente normal también es muy útil, y además, saludable. Te contamos las ventajas e inconvenientes de tener un tupper en lugar de comer fuera.

Todos sabemos lo que significa comer fuera: más fritos, salsas, descontrol y excesos, más de lo que nos permite quemar nuestro metabolismo. Solemos culpar a ciertos alimentos de engordar, cuando lo que realmente cuenta es el balance calórico total. Da igual que no hayamos desayunado y que a la hora de comer nos metamos 2.000 calorías entre el entrante, el segundo y el postre, y otras 2.000 a la hora de cenar porque tenemos hambre. Es la ventaja de hacer más comidas y repartidas a lo largo del día: el tupper nos permite calcular mejor las raciones e incluir las verduras en nuestra dieta.

Helen tupper – el mundo del trabajo: iluminando el lado oscuro

Earl Silas Tupper nació en una granja de New Hampshire en 1907. De niño, aplicó su creatividad nativa a la construcción de dispositivos que facilitaban el trabajo en la granja y los invernaderos de la familia.    De hecho, obtuvo una patente por un armazón utilizado para aderezar pollos para la venta.    El joven Tupper también demostró su talento para las ventas: aumentó los ingresos de su familia vendiendo aves de corral y productos a domicilio en lugar de en un puesto o en el mercado.

Un par de años después de graduarse en el instituto, en 1925, Tupper se dispuso a ganar su fortuna.    Después de trabajar en varias empresas de Massachusetts, decidió que la mejor manera de aprovechar su experiencia agrícola era dedicarse a la cirugía de árboles y al paisajismo.    Desde 1928 hasta principios de la década de 1930, Tupper Tree Doctors dirigió un negocio de jardinería y viveros de bastante éxito, hasta que la Gran Depresión se cobró su precio, obligando a la empresa a declararse en quiebra en 1936.

Sin embargo, en su tiempo libre Tupper había estado llenando cuadernos con investigaciones científicas, experimentos e inventos.    Tupper encontró un trabajo en Viscoloid, la división de plásticos de DuPont en Leominster, Massachusetts.    Aunque sólo trabajó allí un año, Tupper siempre consideró que su formación formal en diseño, investigación, desarrollo y fabricación fue el verdadero comienzo de su educación.    Tupper aprovechó esta experiencia y fundó su propia empresa de plásticos (1938).

Tupperware: poner una tapa

Comer bien en la oficina es posible. Tomar un bocadillo, un sándwich o comida rápida todos los días no es saludable ni necesario. Hay un montón de recetas fáciles y sencillas que puedes hacer en casa sin apenas esfuerzo.

Primero prepara una fiambrera con separadores, que es perfecta para llevar una comida nutricionalmente completa: llena un compartimento con una ensalada o unas verduras salteadas; llena otro con proteínas, como pechuga de pollo o filete a la plancha; y llena el último con algunos hidratos de carbono, como pasta, legumbres o arroz.

Cuando te venza la pereza y no te apetezca cocinar, puedes optar por un recipiente de sobras o alguna sopa del congelador. Para no deprimirte al ver el aspecto de tu comida al día siguiente, dale un toque de color y sabor con algunas especias o hierbas frescas. Añadirán una dimensión deliciosa y gourmet a cualquier plato.

Aprovecha una pequeña parte de tu fin de semana para preparar las comidas que requieren tiempo de cocción. Luego puedes congelar algunas porciones o guardarlas en la nevera durante los primeros días. De este modo, harás que tus comidas de mediodía sean más sostenibles y ahorrarás dinero. Por ejemplo, puedes preparar arroz, legumbres o verduras como judías, col o brócoli, o incluso sopas como la crema de calabacín.

Cocina de pila – cena rápida de tupper

Earl Tupper era un soñador y un manitas al que le gustaba mejorar las cosas que veía a su alrededor. Siempre ideando mejores aparatos y artilugios, Tupper tenía opiniones igualmente firmes sobre cómo mejorar a la gente que le rodeaba. Nacido en el seno de una familia de agricultores pobres, aspiraba a ser millonario y un inventor famoso, y logró ambos objetivos.

Nacido en 1907 en New Hampshire, Tupper se mudó muchas veces en su juventud, creciendo en granjas del centro de Massachusetts. Su madre, Lulu, se encargaba de la lavandería y de los huéspedes, mientras que su padre, Ernest, un bonachón sin ambición, se encargaba de la granja familiar sin mucho éxito.

El joven Earl fue emprendedor desde una edad temprana. A los diez años, inició un negocio de venta de productos de la familia de puerta en puerta. Cuando era adolescente, tenía poca paciencia y mucho desprecio por la falta de empuje de su padre. Finalmente, sus padres montaron un invernadero en Shirley (Massachusetts), donde ofrecían la mayor selección de geranios de la zona.

Nunca fue un gran estudiante, Tupper apenas se graduó en el instituto en 1925. Tras graduarse, trabajó para sus padres y realizó trabajos esporádicos. También hizo una serie de cursos por correspondencia. Mientras realizaba un curso de publicidad, llegó a la conclusión de que la publicidad era la ola del futuro, e intentó sin éxito que sus padres fueran más agresivos con el marketing. Quería que ofrecieran un «parque infantil gratuito» en los terrenos de su invernadero, una idea que quizá se adelantó a su tiempo.

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