La guerra civil en galicia

La guerra civil en galicia

Cuántas personas murieron en la guerra civil española

Hace varios años, un investigador de la pequeña ciudad gallega de As Pontes, que participaba en la excavación de una fosa común de la Guerra Civil española en la región asturiana, de fuerte tendencia izquierdista, se quedó sin aliento al escuchar un vitriólico torrente de improperios dirigidos a los gallegos. Los gallegos, le dijeron, eran todos franquistas, colaboradores. Los insultos dejaron un profundo impacto en el investigador -miembro de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH)-, varios de cuyos familiares habían sido asesinados tras el levantamiento nacional de 1936. Decidió no volver nunca a Asturias.
Imagen incluida en el Expediente #237/37 de la Plaza de Vigo, correspondiente a un cadáver no identificado, posteriormente identificado como José Varela, que huyó y fue fusilado. Fondo Arquivo Militar de Ferrol, Proxecto Nomes e Voces.
El mito está muy arraigado. Sin embargo, la representación generalizada de Galicia como un bastión del conservadurismo político silencia otra historia: la de aquellos que lucharon por la democracia y la República durante la Guerra Civil, que fueron objeto de la primera represión sistemática de la disidencia en la España nacionalista, y que -en sus decenas de miles- fueron encarcelados, torturados o ejecutados en los bordes de los caminos del campo gallego. Galicia ya no es un remanso: turistas y peregrinos acuden cada año a las pintorescas calles medievales de Santiago de Compostela. Pero incluso en la tranquila Santiago, más allá de esta fachada se esconden otras realidades: la fosa común de la guerra civil en el cementerio de Boisaca; el oscuro pasado de la chocolatería de la Plaza do Toural, que fue sede de la Falange local, el edificio policial que sirvió de centro de interrogatorios en los meses posteriores al levantamiento militar.

Mapa de la guerra civil española

Guerra Civil EspañolaParte del periodo de entreguerrasEn el sentido de las agujas del reloj, desde la parte superior izquierda: miembros de la XI Brigada Internacional en la batalla de Belchite; Granollers tras ser bombardeado por la aviación nacional en 1938; Bombardeo de un aeródromo en el Marruecos español; Soldados republicanos en el asedio del Alcázar; Soldados nacionalistas operando un cañón antiaéreo; El Batallón LincolnFecha17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939(2 años, 8 meses, 2 semanas y 1 día)LugarResultado
Los nacionalistas avanzaron desde sus fortalezas en el sur y el oeste, capturando la mayor parte de la costa norte de España en 1937. También asediaron Madrid y la zona al sur y al oeste durante gran parte de la guerra. Después de capturar gran parte de Cataluña en 1938 y 1939, y de que Madrid quedara aislada de Barcelona, la posición militar republicana se volvió desesperada. Tras la caída sin resistencia de Barcelona en enero de 1939, el régimen franquista fue reconocido por Francia y el Reino Unido en febrero de 1939. El 5 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado dirigió un golpe militar contra el gobierno republicano. Tras el conflicto interno entre las facciones republicanas en Madrid ese mismo mes, Franco entró en la capital y declaró la victoria el 1 de abril de 1939. Cientos de miles de españoles huyeron a campos de refugiados en el sur de Francia[15] Los asociados a los republicanos perdedores que se quedaron fueron perseguidos por los nacionalistas victoriosos. Franco estableció una dictadura en la que todos los partidos de derechas se fundieron en la estructura del régimen franquista[14].

La guerra civil española

Guerra Civil EspañolaParte del periodo de entreguerrasEn el sentido de las agujas del reloj, desde la parte superior izquierda: miembros de la XI Brigada Internacional en la batalla de Belchite; Granollers tras ser bombardeado por la aviación nacional en 1938; Bombardeo de un aeródromo en el Marruecos español; Soldados republicanos en el asedio del Alcázar; Soldados nacionalistas operando un cañón antiaéreo; El Batallón LincolnFecha17 de julio de 1936 – 1 de abril de 1939(2 años, 8 meses, 2 semanas y 1 día)LugarResultado
Los nacionalistas avanzaron desde sus fortalezas en el sur y el oeste, capturando la mayor parte de la costa norte de España en 1937. También asediaron Madrid y la zona al sur y al oeste durante gran parte de la guerra. Después de capturar gran parte de Cataluña en 1938 y 1939, y de que Madrid quedara aislada de Barcelona, la posición militar republicana se volvió desesperada. Tras la caída sin resistencia de Barcelona en enero de 1939, el régimen franquista fue reconocido por Francia y el Reino Unido en febrero de 1939. El 5 de marzo de 1939, el coronel Segismundo Casado dirigió un golpe militar contra el gobierno republicano. Tras el conflicto interno entre las facciones republicanas en Madrid ese mismo mes, Franco entró en la capital y declaró la victoria el 1 de abril de 1939. Cientos de miles de españoles huyeron a campos de refugiados en el sur de Francia[15] Los asociados a los republicanos perdedores que se quedaron fueron perseguidos por los nacionalistas victoriosos. Franco estableció una dictadura en la que todos los partidos de derechas se fundieron en la estructura del régimen franquista[14].

Quién luchó en la guerra civil española

El artículo pretende mostrar las medidas desarrolladas por el ejército rebelde durante la Guerra Civil Española.  Unas medidas que se fueron endureciendo progresivamente, hasta llegar a su punto con el primer gobierno franquista.  Estas políticas se basaban en la integración, la vigilancia y el castigo.  La vigilancia y el castigo se aplicaban porque la tropa no era homogénea sociopolíticamente.  Por ello, conociendo las medidas de coerción y cohesión, se estudiaron las actitudes sociales de los soldados conscriptos, la mayoría de ellos dentro del ejército insurgente.  Actitudes diversas y que en todos los casos no deben entenderse de forma ideológica, sino producto de una fatiga física y mental hacia la guerra.  Especialmente la segunda, porque en la guerra civil los soldados forzados fueron víctimas y verdugos.
En las memorias del propio José Arteche aparecen esas contradicciones que hay que resaltar, inherentes al ser humano, al reprender acciones cometidas por sus compañeros u órdenes recibidas por sus mandos.  Durante la posguerra, pidió a Luis Martín Santos, importante escritor y psiquiatra, autor de Tiempo de silencio, que leyera y diera su opinión sobre el manuscrito de sus memorias, antes de publicarlas.  El escritor y amigo del ex combatiente franquista y miembro del PNV, además de elogiar la experiencia del protagonista, señala algo fundamental y que también aparece en el extracto del diario de Faustino Vázquez citado anteriormente, y es que los soldados forzados son a la vez víctimas y victimarios[27].  Luis Martín señala que tras la lectura parece que el autor quiere emanciparse de su propia experiencia, como si no fuera él quien empuñara un fusil, y en cambio viera los hechos desde la barrera [28].  Por su parte, Faustino Vázquez escribió abiertamente sobre las muertes que iba a perpetrar como soldado.  Ninguno de los excombatientes entrevistados a lo largo de esta investigación habla del acto de matar en primera persona por la vergüenza que les produce recordar.  En el frente de batalla, el anonimato del grupo establecido les quitó la culpa de sus actos.

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